miércoles, 22 de mayo de 2013

Con la muerte en la espalda


     Siempre tenemos la imagen. Siempre… El que diga lo contrario, ¡Miente!. Yo siempre la tuve, a pesar de no saber cómo llegaría; sabía cómo sería. Ella venía a mi cabeza en los momentos menos esperados.

     Ahí está de nuevo. ¡Maldita imagen! Es tan real que no sé cuál es cuál. 

     Es de noche, estoy con algunos amigos… “Oye, te toca éste round a ti”  tomo lo que queda en mi vaso, tomo mi cartera y me voy. “Dame 4 cervezas, por favor” y justo cuando voy a sacar el un billete para pagar escucho el “¡Bang!” Apenas podía entender que pasaba… gritos, histeria, todos corrían de un lado a otro. Mi vida pasó en segundos delante de mí. Me voltee y antes de lograrlo completamente se escucha otro “¡Bang!” Esta vez no pude escuchar gritos, o personas corriendo de lado a lado; esta vez el impacto de la bala entrar y salir de mi cuerpo. El tiempo se detuvo para ir en cámara lenta, vi como caía lentamente al suelo.  De lejos pude verlos llorar y con un simple gesto les dije adiós…

     Siempre hay una imagen, todos la sabemos, todos la vemos y todos la sufrimos porque todos de una forma u otra sabemos cómo moriremos…

“Déjate de hablar de muertos…”
”Si, mejor ve y búscate otro round que te toca”            
“jajaj ustedes, jamás me entienden… las busco ahora”

BANG!

“Nooooo” 

lunes, 6 de mayo de 2013

Anoche fue la noche


    ....que jamás sucedió…

    Sangre de tu sangre se apodero de mi deseo y lo hizo cautivo de su piel. ¡NO! ¡NO! Salían de mi boca en repetidas ocasiones, pero el roce de sus labios y esas manos divertidas sobre mi cuerpo fueron más fuertes.


    Mi ropa quedó atrás en el suelo, mientras yo gemía de deseo, mientras me humedecía con  su entrada y salida de mi cuerpo. Me entregué y dejé escapar mi cuerpo en  la búsqueda de placer.

    Deseé la sangre de tu sangre y en lugar de ser la culpabilidad la que habité mi cabeza, es el deseo con la extraña búsqueda de un ¡Más!

    Anoche fue la noche que jamás sucedió… Anoche me convertí en un solo cuerpo con sangre de tu sangre. Anoche me dejé vencer por esa ternura y sentido de aventura que sólo puede un adolescente ofrecerle a una mujer como yo.

    Por primera vez, alguien menor, alguien al que debía guiar por la ruta entre mi boca y mi sexo; alguien que coqueteo con mis pezones hasta llevarme a la cima, alguien al que quiero de vuelta en mi cama otra noche. Alguien que para mi desgracia es sangre de su sangre.