martes, 6 de agosto de 2013

Nada es tan malo como parece


Partiendo de las Leyes de Murphy;  una joven escritora reúne sus experiencias como madre soltera y a su vez estudiante de pedagogía, para demostrarnos que nada es tan malo como parece. Si alguna vez tu hijo/a entró a una tienda por departamento y gritó a viva voz “¡Mamá, me estoy cagando!” o si le diste una crayola para que se entretuviese un rato y en segundos creó toda una obra de arte en la pared del apartamento rentado definitivamente tienes que sentarte a leer Nada es tan malo como parece, pues al final  del día son más de uno los padres que pasan por situaciones como ésta.
 Angélica Berríos, escritora de Nada es tan malo como parece, nos comparte sus anécdotas, frustraciones, sueños e ideales a través de  una escritura simple y autentica. Es imposible no reír o llorar, no decir “yo pasé por eso” o simplemente pensar “wow”, está mujer es mi héroe”. No dudo que objetivo principal de Berríos para con su libro era compartir sus experiencias más allá de su familia y amigos. Sin embargo, para los lectores de Nada es tan malo como parece  es mucho más, son la esperanza de ver que hay madres  que se dan día a día esa difícil pero no imposible tarea de formar mejores ciudadanos/as para nuestro  país con principios de igualdad, equidad, amor, pero sobre todo de lucha.
Conozco a Angélica y a su familia, desde hace más de una década y debo admitir que jamás pensé que se fuese a convertir en la mujer que es hoy, mucho menos que tendría en mis manos un libro suyo. A aquellos que me conocen saben lo selectiva que soy para lo que leo, y casi nunca se logra colar entre mis lecturas algo de motivación o  experiencias personales pero Nada es tan malo como parece, fue mi gran excepción. Esa forma tan particular y real con la escribe Angélica fue la razón principal para sentarme a conocer y disfrutar esas experiencias de madres que están de madre. Nada es tan  malo como parece, me hizo llorar y reír de una sola senta’ como dicen en el lenguaje popular, debo admitir que antes de pasar la página número veinte (20) ya había experimentado lágrimas, risas y una admiración infinita a Dali, quien como bien la describe Angélica en su libro, es su ángel en la tierra.
Dos niñas, diferentes personalidades, un mundo lleno de obstáculos, gastos y más gastos, clases en pueblos diferentes,  cientos de sacrificios pero a su vez cientos de sueños, un millón travesuras y al final del día una sonrisa con un abrazo acompañados de un Te amo, mamá… Definitivamente nada pero Nada es tan malo como parece sino ¡pregúntenle a Angélica!
Para conseguir una copia de Nada es tan malo como parece pueden comunicarse al (210) 556- 9226 o buscar en Facebook: Nada es tan malo como parece.  Luego  me cuentan qué tal!








2 comentarios:

gelik! dijo...

Sin palabras mil gracias!

Karma AF dijo...

Bravo! Petra y Angélica Att:Karma