martes, 3 de diciembre de 2013

Consciente

      Hoy soy consciente de mi realidad.

     Paso horas en mi cama solo para sentir como mis dedos rozan mi sexo y me hacen sentir excitada. Puedo tener sexo con hombres no por su físico o sus sentimientos, sino por el simple hecho de querer sentirlos dentro de mí. Eh llevado a mi cama hombres de todo tipo y con todo tipo de “equipaje”.  Y a pesar de perder la cuenta de cuantos; me fascina la idea de elegir al próximo que me acompañará al baño más cercano para sentirlo cerca.

     No suelo hablar mientras estoy con ellos. En realidad odio que me hablen, usualmente preguntan cosas tan insignificantes que pueden ser contestadas con la simple observación de mis movimientos. Quizás eso sea un problema para algunos, pero para mí es una regla de oro.

      Aunque debo admitir que soy un tanto… ¿Cómo podría decir? ¿Ruidosa? Me gusta dejar que mi cuerpo se sienta libre; me gusta tocarme, gritar, gemir, exigir más velocidad  o simplemente guiar a aquellos “perdidos” a encontrar una guarida segura por los placeres del cuerpo.

     Te preguntaras si suelo repetirlos. Todo depende de ellos.  Los que saben cómo utilizar su boca para saborear los jugos que produce mi cuerpo, tienen una invitación segura para una próxima vez. Eso sin mencionar a aquellos que hacen que mi orgasmo sea uno… ¿explosivo? Esos son mis preferidos.

     Por otro lado, hubo uno que jamás podré repetir… y fue el mejor el mejor de todos…

     A veces eh llegado a pensar que debo besar a otra igual que yo, para conocer que tal lejos puedo llegar con esas nuevas experiencias. Tengo unos cuantos prospectos y el solo pensar en lo que podría hacer, hace que me humedezca al instante.

     En cuanto a donde…  es lo de menos. Para un encuentro casual basta con las ganas.

     Hoy comienzo a hacer consciente, hoy sé que tengo un problema.
     Hoy reconozco ante todos lo que soy. 

     Una ninfómana.





viernes, 6 de septiembre de 2013

"Ay bendito"

    Hoy es uno de esos días donde mis años se dejan sentir.  “Mira nena, cuídate. Tú piensas que es relajo. Mírame a mi”  y cuando los años dicen a dejarse sentir, traen consigo todos esos achaques de los cuales siempre me advirtieron y jamás hice caso porque yo [pensaba que era] soy muy joven pa’ eso.  Pero aquí están,  susurrándome al oído. Colesterol alto, alta presión, problemas con la tiroide. Ahora todo es pastilla viene, pastilla va, cita aquí, cita allá, ¿Qué no tienes plan privado? En un mes la cita entonces… 

    “Tienes que comer mejor”  Lo intentaré, compré frutas, mucha agua, cambié la forma de adobar carnes pero ¿Qué hago cuando la vecina hace unos burgers riquísimos? ¿No comer? Así no se puede pedir la estadidad, no se puede.  No carnes rojas, No sal, No azúcar… Entonces, ¿qué carajos voy a comer? ¿Lechuga y tomate todo el día? TENGO que sobrevivir  y sobrevivir bien todo esto.

    Dieta comming son, so a  ver como poco a poco dejó de ser esta belleza plus tropical.

    Al toro por los cuernos, así que manos a la obra que aún me quedan muchas cosas por hacer y muchas historias por contar.

lunes, 26 de agosto de 2013





                             No soy capaz de mover mis dedos para decirles lo que realmente quiero…. 

martes, 6 de agosto de 2013

Nada es tan malo como parece


Partiendo de las Leyes de Murphy;  una joven escritora reúne sus experiencias como madre soltera y a su vez estudiante de pedagogía, para demostrarnos que nada es tan malo como parece. Si alguna vez tu hijo/a entró a una tienda por departamento y gritó a viva voz “¡Mamá, me estoy cagando!” o si le diste una crayola para que se entretuviese un rato y en segundos creó toda una obra de arte en la pared del apartamento rentado definitivamente tienes que sentarte a leer Nada es tan malo como parece, pues al final  del día son más de uno los padres que pasan por situaciones como ésta.
 Angélica Berríos, escritora de Nada es tan malo como parece, nos comparte sus anécdotas, frustraciones, sueños e ideales a través de  una escritura simple y autentica. Es imposible no reír o llorar, no decir “yo pasé por eso” o simplemente pensar “wow”, está mujer es mi héroe”. No dudo que objetivo principal de Berríos para con su libro era compartir sus experiencias más allá de su familia y amigos. Sin embargo, para los lectores de Nada es tan malo como parece  es mucho más, son la esperanza de ver que hay madres  que se dan día a día esa difícil pero no imposible tarea de formar mejores ciudadanos/as para nuestro  país con principios de igualdad, equidad, amor, pero sobre todo de lucha.
Conozco a Angélica y a su familia, desde hace más de una década y debo admitir que jamás pensé que se fuese a convertir en la mujer que es hoy, mucho menos que tendría en mis manos un libro suyo. A aquellos que me conocen saben lo selectiva que soy para lo que leo, y casi nunca se logra colar entre mis lecturas algo de motivación o  experiencias personales pero Nada es tan malo como parece, fue mi gran excepción. Esa forma tan particular y real con la escribe Angélica fue la razón principal para sentarme a conocer y disfrutar esas experiencias de madres que están de madre. Nada es tan  malo como parece, me hizo llorar y reír de una sola senta’ como dicen en el lenguaje popular, debo admitir que antes de pasar la página número veinte (20) ya había experimentado lágrimas, risas y una admiración infinita a Dali, quien como bien la describe Angélica en su libro, es su ángel en la tierra.
Dos niñas, diferentes personalidades, un mundo lleno de obstáculos, gastos y más gastos, clases en pueblos diferentes,  cientos de sacrificios pero a su vez cientos de sueños, un millón travesuras y al final del día una sonrisa con un abrazo acompañados de un Te amo, mamá… Definitivamente nada pero Nada es tan malo como parece sino ¡pregúntenle a Angélica!
Para conseguir una copia de Nada es tan malo como parece pueden comunicarse al (210) 556- 9226 o buscar en Facebook: Nada es tan malo como parece.  Luego  me cuentan qué tal!








miércoles, 22 de mayo de 2013

Con la muerte en la espalda


     Siempre tenemos la imagen. Siempre… El que diga lo contrario, ¡Miente!. Yo siempre la tuve, a pesar de no saber cómo llegaría; sabía cómo sería. Ella venía a mi cabeza en los momentos menos esperados.

     Ahí está de nuevo. ¡Maldita imagen! Es tan real que no sé cuál es cuál. 

     Es de noche, estoy con algunos amigos… “Oye, te toca éste round a ti”  tomo lo que queda en mi vaso, tomo mi cartera y me voy. “Dame 4 cervezas, por favor” y justo cuando voy a sacar el un billete para pagar escucho el “¡Bang!” Apenas podía entender que pasaba… gritos, histeria, todos corrían de un lado a otro. Mi vida pasó en segundos delante de mí. Me voltee y antes de lograrlo completamente se escucha otro “¡Bang!” Esta vez no pude escuchar gritos, o personas corriendo de lado a lado; esta vez el impacto de la bala entrar y salir de mi cuerpo. El tiempo se detuvo para ir en cámara lenta, vi como caía lentamente al suelo.  De lejos pude verlos llorar y con un simple gesto les dije adiós…

     Siempre hay una imagen, todos la sabemos, todos la vemos y todos la sufrimos porque todos de una forma u otra sabemos cómo moriremos…

“Déjate de hablar de muertos…”
”Si, mejor ve y búscate otro round que te toca”            
“jajaj ustedes, jamás me entienden… las busco ahora”

BANG!

“Nooooo” 

lunes, 6 de mayo de 2013

Anoche fue la noche


    ....que jamás sucedió…

    Sangre de tu sangre se apodero de mi deseo y lo hizo cautivo de su piel. ¡NO! ¡NO! Salían de mi boca en repetidas ocasiones, pero el roce de sus labios y esas manos divertidas sobre mi cuerpo fueron más fuertes.


    Mi ropa quedó atrás en el suelo, mientras yo gemía de deseo, mientras me humedecía con  su entrada y salida de mi cuerpo. Me entregué y dejé escapar mi cuerpo en  la búsqueda de placer.

    Deseé la sangre de tu sangre y en lugar de ser la culpabilidad la que habité mi cabeza, es el deseo con la extraña búsqueda de un ¡Más!

    Anoche fue la noche que jamás sucedió… Anoche me convertí en un solo cuerpo con sangre de tu sangre. Anoche me dejé vencer por esa ternura y sentido de aventura que sólo puede un adolescente ofrecerle a una mujer como yo.

    Por primera vez, alguien menor, alguien al que debía guiar por la ruta entre mi boca y mi sexo; alguien que coqueteo con mis pezones hasta llevarme a la cima, alguien al que quiero de vuelta en mi cama otra noche. Alguien que para mi desgracia es sangre de su sangre.






viernes, 19 de abril de 2013

Mi subconsciente me habla


Set clichoso de típico “Talk Show”, con colores pasteles. Cámaras, cables, luces intensas, muebles al centro.

Camarógrafo: Vamos al aire en 3…2…1…

Presentadora: Buenas Tardes, Puerto Rico. Bienvenidos al programa #1 de la televisión puertorriqueña

Aplausos del público

Presentadora: Hoy tenemos un programa es-pec-ta-cu-lar. Hoy tendremos como invitados dos jóvenes que están dejando mucho de qué hablar. Démosle la bienvenida a Yadiel y Omar.

Aplausos. Algarabía por parte del público. Entran los jóvenes. Ambos con mahones unas tres tallas más grandes, tenis blancos y camisas de cuadros abiertas con una camisilla blanca debajo, cadenas de oro y con medio embase de gel en su cabeza. Saludan a la presentadora efusivamente. Y se sientan en el mueble del lado.

Presentadora: ¡Wow!, ustedes sin son amados por el público. Miren como les aplauden.

La Cámara #2 poncha al público. Aplausos, gritos, silbidos.

Yadiel: Es que vite’, nojotros somos de nuestro fan.

Omar: Eso e’ así.

La cámara #1 toma de todo el set, luego pasa a hacer una toma de medio.

Presentadora: Bueno, sabemos que están sonando por toda la isla y que pronto van comienzan su gira por todo Estados Unidos. ¿Cómo se sienten de todo este éxito?

La cámara #1 toma de medio a los dos artistas.

Omar: Ante que to’ tenemo’ que darle, gracia’ a papito Dioh’ que sin él no estaríamo’ onde’ estamo’ y pol su puesto a nuestro productol que nos ha puesto bien a’lante. Nosotro no sentimo bien felice de to’ lo que no está pasando. Ya comenzamos nuestra gira la próxima semana promocionando nuestro nuevo sencillo “Mami, mami”, allá afuera en los nuyores.

La cámara #3 toma de cerca a Yadiel.

Yadiel: Como dice Omal, estamos sumamente content con lo que no está pasando. Sabemos que vienen mucha cosah buena pa’nojosotros.

Presentadora comienza a mirar el reloj que lleva en la mano Yadiel. Cambia a  la cámara #1  que está ponchando  a la presentadora mirando sospechosa el reloj. Cambia a la cámara #2 que está  ponchando al público que  se pregunta qué le pasa a la presentadora. Cambia a la cámara #3 que está grabando de cerca a Yadiel.

Yadiel: y pa’ lante to’ el tiempo. Pa’ atrás ni pa’ cogel’ impulso. Con el de allá arriba (señala al techo) por delante.

Aplausos. Cámara va hacia el público  y se ve  Algarabía del público. En el público se ven carteles con mensajes como “Yadiel, tu eres mío”, “Omar, casarte conmigo”, etc. Cambia a la cámara#1 con un tiro amplio.

Presentadora continúa mirando el reloj de Yadiel.

Presentadora: jajaj, Yadiel, ven acá. ¿Tú me puedes decir la hora?

Cambia a cámara #3 que hace una toma de cerca a Yadiel. Yadiel se comienza reír nervioso y mira a su reloj; mira a omar y se ríe. Mira nuevamente su reloj.

Yadiel: ¿Tú sabe que este e un relo  caro veldad?

Cámara #1 con un tiro amplio.

Presentadora: Lo sé, por eso quiero que me digas la hora, no sé si se lee igual.

Yadiel continúa nervioso.

Cámara #3 toma de cerca la presentadora.

Presentadora: Nos tenemos que ir a una pausa comercial y regresamos con Yadiel y Omar.Vamos a ver si Yadiel se atreve a decirnos la hora.

Música de salida. 

Camarógrafo: Estamos fuera del aire.

Presentadora: ¿Tu reloj no sirve verdad? Publico, El reloj de Yadiel no funciona

Público: ahhhhh

Presentadora se levanta y sale del set, camina  hacia el público.

Presentadora: Por favor, alguno de ustedes que le regale un reloj a este muchachito.

Algarabía en el público

Joven del público: Toma, toma el mío (mientras se lo quita)

Yadiel: jajajaj nojotros somo del nuestro público ma’, viste nos ayudan y to’

Yadiel se levanta y va donde el joven del público y lo saluda. Yadiel se voltea y mira a la presentadora con una sonrisa picara.

Yadiel: Ahora te puedo decil la hora ma’…

Todo se ve negro.

Kariana: ¿La hora?

Se levanta de su cama de forma brusca con una respiración agitada.
Kariana: ¡Carajo! Me cogió el día. La alarma no sonó. ¿Qué hora es? Si no llega a hacer por el sueño, jamás me levanto. Demonios, ¿Qué le pasó a mi celular?






viernes, 12 de abril de 2013

Entre príncipes y superhéroes


    A pesar de tener mucha imaginación jamás llegué a creer en superhéroes y mucho  menos en príncipes azules, lo que me hace la mujer con la peor infancia del mundo. ¿En que solía creer? En llegar a la luna, en sembrar árboles, el ser dueña de mi propia biblioteca, ser cantante o periodista; pero jamás, una princesa. No sé porque no fui como las otras chicas… quizás porque era la gordita de espejuelos a la que todos querían por ser “nerd” y “cool” (mezcla difícil de encontrar en los 90’) pero a la que nadie le haría caso, por lo que tenía suficiente tiempo para imaginar cosas mucho más grandes que el encontrar el príncipe azul con el cual tener el  clásico “..Y vivieron felices para siempre..”  que a su vez en las noches sería algo así como un superman.

    Yo, la diferente siempre.  Se me hizo tan complicado el verme como toda una “señorita”. Es más, aún se me hace difícil, eso de combinar la cartera con los zapatos; el no usar tenis todo el tiempo, el peinarme y por supuesto el lograr entender que colores se usan en cada temporada. No se crean ser mujer  es todo una odisea porque además de tener en cuenta todo lo anterior mencionado, tienen que tener el perfecto balance entre monja y una puta en la cama. Ajá, todo es tan complicado. Pero regresando al tema de princesas, príncipes azules y superhéroes, debo admitir que el no creer en esas cosas me ha hecho una peor persona.  Te preguntaras,  ¿Por qué? Simple,  a estas alturas no encuentro lo que quiero en un hombre, porque jamás me he puesto a pensar que es exactamente que quiero y en cuanto a los superhéroes;  no tengo la suficiente fe para creer en que un hombre o hombres pueden cambiar al mundo.

    Como dicen por ahí “Jamás es tarde, si la dicha es buena”, pues ha llegado mi momento, voy a imaginar lo que jamás imaginé.

    Mi príncipe azul, debe alto, gordito,  tu sabes hay que tener fuerzas para estar con una “curvy girl”. Debe ser latino para que su sangre se encienda con el ritmo del tambor. También tiene que ser un hombre apasionado, todo un aventurero y sobre todo, tiene que tener imaginación. No le debe temer a los monólogos matutinos acerca de que tan mal se ve el cabello, tiene que abrazarme en las noches de lluvia sin razón alguna. Este príncipe tiene que besarme frente a todos, tener el coraje de hacerme el amor en cualquier lugar y el de tomar mi mano  para dejarme saber que es sólo mío cuando vea que una mujer lo mira con deseo. Quiero que  me escriba canciones, que me intente regalar la luna con un beso, quiero que me ame  y me lleve al altar.

    Ufff. Qué cosa tan complicada, el imaginar un hombre que no existe y jamás existirá fuera de este absurdo escrito acerca de lo que jamás imagine. Claro, la búsqueda hace el recorrido más colorido y lleno de diversión (tu sabes sexo, drogas y rock n’ roll). Vamos a ver qué tal con esto de los superhéroes.

    Primero, quiero que mi superhéroe sea una mujer. Estoy cansada de que los mejores superhéroes sean hombres. Mi superheroina, no tendrá armas, ni usará fuerza bruta para combatir el mal; usará citas de los mejores escritores, redactará los mejores discursos y logrará que los ricos compartan su riqueza con los pobres, erradicando completamente el hambre en el mundo. Ella  logrará derrocar las dictaduras de todo el mundo. Unificará a toda América,  hablara con el Dios de los cristianos de ser necesario para que todos crean en la igualdad, para que sea permitido amar sin importar el sexo. Mi superheroina, será mi amiga, mi confidente,  mi amante de ser necesario, será la que libere a todo un pueblo de la ignorancia que los arrastra hasta la desgracia.

    ¿Superheroina o príncipe azul? ¿Amar o luchar? Basta de imaginar, debo comenzar a probarme atuendos, porque mi superheroina debe salir a la calle esta misma noche. La lucha apenas comienza…

domingo, 31 de marzo de 2013

Divagando


    No suelo hablar de mis debilidades, defectos o frustraciones pero, ¿Quién realmente puede? Claro, es mucho más fácil hablar de lo bueno que somos en miles de cosas, que hacer un pequeño énfasis en eso que no nos sale tan bien.

    Llevo casi 8 años en una relación que muchos creerían “perfecta”, dejándome ver como la Gurú-gurú en cosas de amor y sexo… la realidad es que no soy nada de eso; meto las patas a cada rato, lloró de frustración cuando no me entiende, odio el sexo anal, aún no me acostumbro a compartir el silencio, mi café y mucho menos el control del televisor.

    Me encanta leer. Es lo que más disfruto en  la vida luego del café y el sexo, pero como me molesta que venga alguien hablarte de libros que no conoces y  muchos consideran las obras maestras de la literatura latinoamericana. Claro, esto con todo el propósito de hacerte ver como una idiota que no sabes nada de la “buena literatura”.  Literalmente me molestan, por no decir me encabronan. ¡Al carajo! No,  no me he leído El Quijote, pero he leído miles de libros que me han logrado enamorar con el pasar de cada página, que han logrado que me sienta un ser más íntimo del escritor que tú. Ah, y a ustedes que se alaban al decir que su escritor favorito es Paulo Coelho, déjenme decirle que ¡Al Carajo, ustedes también! No es que él sea el peor escritor pero por Dios, hay mejor literatura y eso no incluye las 50 Sombras de Grey o Twilight  que de hecho tengo todo el derecho de criticar porque las leí para poder hacerlo.

    Terminé la universidad y claro que quiero continuar estudiando, también tengo planes de tener mi propio negocio, pero por favor paren de preguntarme cuándo encontraré o buscaré un empleo según mi nueva profesión, por qué, ¿saben qué? Me exigen experiencia y ¿cómo tendré experiencia si no me ofrecen empleo?

    Ay, me encanta como escribes, hace mucho no escribes historias… creo que deberías escribir tu propio libro, enserio tienes talento para escribir. Sí, yo sé que tengo talento, pero desmotiva tanto el no tener tiempo, el que te alaben pero no te lean constante y que  gente que escribe idioteces tenga libros sólo porque su vagina tiene un letrero gigante que dice: “Hasta el fondo, por favor”.

    Soy un asco con el inglés, vaya si que lo soy… odio tener que hablarlo. Cada vez que llega un gringo a la tienda maldigo el día en que me aferre a un sólo idioma. Ahora no intentes hablarme en inglés pensando en que me harás pasar un bochorno, porque lo entiendo perfectamente y en el intento podrás llevarte un ojo morado a casa.

    No, al contrario de lo que muchos piensan no odio a la humanidad; la humanidad me odia a mí,  que es diferente. Crear una burbuja que límite quien se acerca o quien no, me ayuda a mantenerme a salvo de malos ratos, desilusiones e hipocresías.

  Disculpen todo el odio y las incoherencias que puedan haber leído, pero sacar todo lo que constituya una barrera al momento de escribir debe ser eliminada.  Mi mente ya está en blanco y mis dedos ya se han ejercitado con el teclado, estoy lista para hacer las paces con mi imaginación y comenzar a ¡crear!

miércoles, 30 de enero de 2013

Anoche


En ocasiones la mejor manera de sacar las cosas del sistema es hablando. Sin embargo no soy tan buena con las palabras, al contrario de lo que muchos puedan pensar.

 Soy Marcela, apenas acabo de culminar mis estudios en medicina. Aún no tengo hijos pero tengo una familia que me ama y lo tengo a él. Bueno, la realidad es que ya no sé a quién tengo o no.

Son apenas las 7:00 am y no tengo la valentía suficiente como para salir de aquí. Debo llevar al menos cuatro horas encerrada en este asqueroso lugar. Intento recrear los hechos en un orden lógico pero se me hace imposible.

Ya habíamos llegado a casa de mis padres, él se quedaría conmigo sólo por esta noche.  Hablamos de cosas insignificantes hasta que el sueño nos ganó. No sé cuando tiempo habíamos dormido, pero no fue hasta que sentí demasiado peso sobre mi cuerpo que me percate que ya no estaba soñando. Él intentaba matarme.

El  simple hecho de ver lo que me hacia me mataba por dentro lentamente. Saque fuerzas de donde no las tenía y logré sacarlo sobre mí. Desde ese momento se me hace imposible saber que paso en el orden exacto. Él  golpeo todo mi rostro una y otra vez, sin importar mi  llanto entre los gritos que le pedían que me dejara. “Por favor, déjame, ¿Qué tu me haces?, por favor” Suplique tantas veces… Pedí ayuda pero nadie me escuchaba o no me querían escuchar.

Logré salir, corrí, me escondí y aún no sé qué carajos debo hacer; aún está arriba y yo estoy escondida llorando e intentando comprender que paso. ¿Qué paso? ¿Qué le hice? Cierro los ojos y recuerdo su rostro  lleno de ira levantando su mano y otra vez para golpearme. Los golpes dejaron de ser golpes para transformarse en odio, en resentimiento, en dudas…

No tengo un plan, pero pronto lo tendré... por ahora sólo debo salir de aquí.

domingo, 6 de enero de 2013


    Quería no dejarme llevar, pero sus palabras son mucho más fuertes. Llevamos horas tomando, nos miramos constantemente, pero nadie se fija en nuestras miradas. Siento su mirada sobre mi hombro, me volteó y sonrió de esa forma pícara que solemos hacerlo nosotras. No queremos intercambiar palabras pero mi cuerpo quiere explotar. Creamos una conexión, intentamos ignorarla pero ella fue más fuerte. Buscamos la excusa, nos acercamos,  la conversación comenzó a subir de todo hasta que no pudimos más, ignoramos la gente, se dejó de escuchar la música, nos acercamos, nos tocamos, justo cuando nos acercarnos para besarnos la magia se rompió.  Todos llegaron, ¿habrán sospechado? No creo, pero aún el aire está tenso. “¿Por qué me dices esto ahora?” Me pregunta; mi silencio fue mi mejor respuesta. Porque la realidad es que no sé. ¿Miedo, quizás? ¿Respeto? No sé ,pero quiero meterme en su cama y descubrir lo que su esposa no se atreve. 

    Puedo leer los labios, puedo descifrar que tan intenso está el aire, puedo identificar esos deseos que se esconden y salen a pasear sólo por una noche... En silencio fui testigo, en silencio quise ser yo la del papel principal, en silencio tomé notas, robe tu historia e hice mio, tu deseo.