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miércoles, 22 de julio de 2009

Un día en Naranjito

Mucho se dice, mucho se comenta pero muy poco se conoce. Al principio me rehusaba a ir pero mi obligación pudo más que mi deseo. Eran las 12:45 y mi día apenas comenzaba. Subi las largas escaleras que dividen un sector de otro mirando a todos lados esperando ver lo que todos comentan; drogas, armas, vagabundos, en fin lo peor del bajo mundo; la escoria.

¿Qué encontre? Pequeñas pero lindas casas, humildad, compañerismo, inocencia, gente como tu y como yo. Visite “El Cerro” en Naranjito, un lugar marginado por todos, sin embargo desconocido para ellos mismo. Hace algun tiempo la noticia de que una adolecente tuvo su bebé en la bañera de su hogar y luego lo avento por la ventana coloco esta comunidad como una peligrosa. Un grupo de enfermeras del Columbia se dio la tarea de investigar la verdad.


La realidad... es otra.... volvere nuevamente a jugar un partidito de domino :D




miércoles, 1 de julio de 2009

La Ignorancia es atrevida

“Yo no quiero ser grande,
soy un niño Toys R’ Us”

Recuerdo haber cantado ese “jingle” millones de veces pero soñando con el día en que crecería. Realmente no sabia lo que decia. Yo quería ser grande para besar, beber, votar, salir, tener sexo, ir a discotecas, guiar, ir a la universidad, casarme, tener familia, ir aún trabajo, NO seguir instrucciones, vivir sola, el prom, tener mi propio celular, no dar explicaciones, etc. ¿Hoy? Ya NO quiero ser grande. Las reponsabilidades me agotan, el no poder dormir cuando quiero, el que tenga que vivir de acuerdo a una sociedad que me encabrona, el tener que trabajar un año para disfrutar una semana, el tener que preocuparme por luz, agua, carro, comida, papel de baño, etc.


¿Por qué creci? ¿Por qué nadie nos dice que crecer es como sucidarse del Monte Everest? ¡No quiero ser grande! Quiero volver a mis 6 años donde mi unica responsabilidad era comer, dormir y saber los colores primarios.

lunes, 18 de agosto de 2008

Familia Mofe

¿Por qué será que siempre que hay fin de semana largo el dentista se llena el próximo día laborable? El lunes me levante muy temprano en la mañana para ir al dentista por una muela dañada desde el viernes. Llegue a las 8:30 a.m. e hice el número 12 y el dentista aún no había llegado. Pense en irme pero el dolor no me lo permitio asi que tome una revista VEA de hace dos años para matar el tiempo. Durante 10 minutos reino la tranquilidad hasta que dio la entrada una familia muy particular. Tres niños de 17,14 y 12 años y sus abuelitos. El niño menor se acomodo en una silla al otro extremo de donde se encontraba su familia y desde alli comenzo la odisea de todos los que nos encontrabamos alli.

"Mira, Natalia MOFE, MOFE tu eres MOFE" "Luis go to hell" "MOFE!!!!" "Natalia, Luis callense o tu abuelo te les va a dar con el bastón"

Esta advertencia no cambio para nada las cosas, al contrario.
"Abuelo no me va a dar. Natalia MOFE. ¿Abuela, quieres saber que es MOFE ?" "Ella no quiere saber nada, quedate quieto y no jodas más" "Hay bendito ya empezarón ustedes, ¿Por qué sus padres no los habrán traido?" "¡ay abuela! porque ellos trabajan y ustedes no hacen nada" "Eso no importa es mejor hacer nada que aguantarlos a ustedes. Me voy pal' carajo" "Pues vete tu yo no voy pa' alla" "¿Pa' donde va abuela?" "Pal carajo, ¿te quieres ir con ella?" "NOOOOOO"

Estuve dos horas con esta peleita monga. A esta situación se le añadieron dos monjas que mientras escuchaban atentamente la pelea comenzaron a rezar por ellos para que mejoraran su conducta. Mientras ellas rezaban una doña las interumpia para preguntarle que marca de polvo utilizaban para que la cara se viera tan bonita y para saber como pueden vivir sin tener "chaca, chaca" con un hombre. Sin embargo en mi lado estaban dos señores que comentaban que se les había mojado el depent y en el baño estaba ocupado. Al cabo de cinco minutos todo se mezclo y el consultorio se convirtio en algo peor que la pelea de Cotto con Margarito.

lunes, 2 de junio de 2008

Viaje en automovil # infinito


Hoy emprendí uno de tantos viajes en automovil y aunque era exactamente igual a todos los anteriores, había algo diferente. Por un instante volvi a hacer aquella niña de unos 7 años que siempre miraba por el cristal del automovil para conocer todo lo que mis ojos podían ver y así crear las magnificas historias que le contaría a mis muñecas o a mi pequeño diario. Las diferentes formas y colores que tenían los árboles era sorprendente cada uno parecía ser la puerta de un mundo lleno de brillantes colores. El cielo estaba azul tan azul que lograba que el sol se viera más brillante que todos los días y las nubes creaban divertidas figuras que al final parecía que me sonreían. Era un día perfecto y mis pensamientos eran tan puros que olvide el propósito real del viaje dandome así una oportunidad para imaginar.

Mi madre me levanta temprano en la mañana para que me prepare porque mi papá [que realmente era mi padrastro, pero como estuvo conmigo desde pequeña, me siento en la libertad de decirle "papá"] nos llevaría a dar una vuelta por la isla. Como era de esperar, yo ya estaba despierta y lista antes que mi mamá y mis hermanos llegaran a mi habitación. Yo amaba ir a pasear por eso nunca podía dormir la noche antes de salir. Mami, tenia una guaguita tres potes que aunque era viejita se veía como nueva y nunca nos dejo a mitad de camino. En ese automovil íbamos mis dos hermanos menores, mi abuela, mi mamá, mi papá y yo; un grupo bastante grande para el tamaño del automovil pero todos íbamos tan contentos que no importaba ir apretados o en la falda de mi abuela. Desde Gurabo hasta Cabo Rojo, mi madre y mi abuela nos contaban a mis hermanos y a mi grandes historias de indios, españoles, hadas, fantasmas y buenas personas con finales felices como los cuentos de hadas.

Cuidado, vas a chocar! volví a la realidad. Estoy en un tercel gris, hacia un bonito día. Me lamento una y otra vez no andar con mi cámara para retratar tan lindos paisajes. Mi madre no es la que conduce sino mi suegra, a mi lado no estaba mi abuela o mis hermanos. Iba de paseo pero un paseo donde nadie hablaba ni imaginaba grandes historias. Ya no tengo 7 años, tengo 19 y ya no puedo continuar imaginando historias porque ya estoy viviendo una.