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martes, 9 de febrero de 2010

Mi camioneta violeta

Soy quien quiero ser. Voy donde quiero ir. De un lado a otro viajo sin dirección en mi camioneta color violeta. Puedo ir a los 50 o al futuro. Soy como dicen en las películas de Hollywood una “rebelde sin causa”. Soy libre, soy yo. No creas que nací con mi súper camioneta, eso fue algo que tuve que ganar poco a poco. Estudie ciencias, historia, diferentes culturas e idiomas; me tenía que preparar para poder pasar por desapercibida en todos los lugares. Si alguien se llegase a enterar de lo que podía hacer intentarían matarme. Llego el punto en que todos pensaban que tenía problemas mentales, nadie entendía porque estudiaba tanto y la razón de querer viajar en el tiempo les parecía absurda. Yo deseaba ser como Carmen Santiago. ¿Recuerdas?, ¿La de las caricaturas que siempre era perseguida por dos hermanos detectives? Crecí deseando ser ella. Busque información de la máquina del tiempo y los cálculos matemáticos no eran tan precisos como para que fuese real. Cuando me comenzaba a dar por vencida llego a mi casa una invitación. Esta invitación era algo extraña o mejor dicho diferente; era color violeta y decía “Montante en la camioneta de la imaginación” en ella venia unas llaves. No sabía de que se trataba pero no tenía nada que perder, fui al lugar indicado y me dejaron saber que yo había sido la elegida.
Ahora ere tu quien debe conducir...

viernes, 31 de julio de 2009

El viaje infitinito hacia la caja de cristal

Guardo en una cajita de cristal todos mis recuerdos. Esta escondida en el lugar más remoto que pudieses imaginar. Es complicado llegar hasta donde está, pero sé que lo lograras. Solo en ti confió para traerme de vuelta mi gran tesoro. No te sientas mal si sientes curiosidad, yo me anticipe por eso mi cajita es de cristal; ve en ella todo lo que gustes. Busca cada cosa que diga tu nombre, quizás sonrías o llores después de todo son recuerdos… Me alegra saber que recorrerás por el mundo en busca de ella, deberías tener tu propia caja para guardar todo lo que vivas en la travesía, luego yo podría buscarla y si quisieses. ¿Tú me permitirías ver tus recuerdos? Me gustaría que fueras igual de trasparente que yo pero es tu decisión no quiero presionarte. Ve, no pierdas tiempo porque para ser parte de mi; debes ser parte de mis recuerdos. Avanza y ve no lo dejes para mañana, la caja es muy frágil y se puede romper. No quiero escuchar que por tu retraso alguien más la encontró y se apodero de mi tesoro. Vete, yo solo quiero compartir mi tesoro contigo. Vete, por favor no es momento de largas despedidas. Vete que a tu regreso estaré aquí en el lugar más puro para ser tu mujer.

miércoles, 21 de enero de 2009

Dentro del Lago Parte I

Soñaba con un cielo siempre azul, un campo enorme lleno de hermosas flores. La busqueda no fue sencilla, visite más de un lugar buscando mi sueño. Hasta que llegue aqui, fue amor a primera vista. Ya van 16 años desde ese primer día y aún me siento enamorada de este lugar, quizas sea algo más que amor; una conexión mágica. Me hubiese encantado que mis hijos vivieran este mundo como lo viven mis nietos. Ellos al igual que yo aman este lugar, solo que le temen al lago. No se a que podrá deberse ese miedo pues, es un lago tranquilo, hermoso y fresco. Recuerdo que un verano les pregunte y solo recibi de ellos una respuesta seca: " Ese lago esconde algo malo, abuelita". Jámas volví a preguntar.

Pasaron los años y mis nietos ya habían olvidado el mundo mágico que alguna vez crearon aquí. Sus visitas eran escasas y muy cortas. Me comencé a sentir sola, ya este lugar se comenzaba a hacer tan grande y frio. Necesitaba compañía. Contrate varias damas de compañía pero ellas parecían más viejas que yo. Poco a poco me comenzaba a dar por vencida, ya comenzaba a considerar la idea de volver a los suburbios de la ciudad. Semanas despues a mi casa se acerco un niño de unos 10 años, todo sucio y desorientado, solo pedía comida y un techo donde pasar la noche. Le prepare un caldo y le dí ropa que mis nietos dejaron alguna vez aquí y jámas volvieron a usar para que se bañara. Ya cuando el niño tuvo su barriga llena y se encontraba limpio le pedí que me contará su historia.

Lo escuche atentamente algo en sus ojos me decía que me decia la verdad. Desde ese momento el formo parte de mi casa y de mi vida. Era un buen niño, me recordaba a cada minuto lo bueno que era vivir. Se pasaba horas jugando en el campo con la flores y a diferencia de mis nietos el amaba el lago. Nadaba cada mañana antes del desayuno. Una vez le pregunte como él veía el lago y me contesto: "Es mi lugar especial pero sé que me esconde algo". No le comente nada pero me comenzaba a preocupar. No es normal su respuesta. Mi impaciencia me llevo directamente al lago y ver por mi misma que tanto tenía el lago para que todos pensarán que escondía algo. Camine hasta la orilla con temblor en las rodillas pero sabia que debía ver que había ahí. Me parece estupido que llevando tantos años viviendo en esta casa jámas me haya acercado al rio. Quizas algo dentro de mi, me decía que no me acercase. Una vez delante del lago me tire sin pensarlo dos veces. Me deje ir hasta el fondo para ver por mi propia cuenta que alli no habría nada.

Una vez en el fondo me dí cuenta de que escondía el lago; otro mundo.

continuará....

lunes, 2 de junio de 2008

Viaje en automovil # infinito


Hoy emprendí uno de tantos viajes en automovil y aunque era exactamente igual a todos los anteriores, había algo diferente. Por un instante volvi a hacer aquella niña de unos 7 años que siempre miraba por el cristal del automovil para conocer todo lo que mis ojos podían ver y así crear las magnificas historias que le contaría a mis muñecas o a mi pequeño diario. Las diferentes formas y colores que tenían los árboles era sorprendente cada uno parecía ser la puerta de un mundo lleno de brillantes colores. El cielo estaba azul tan azul que lograba que el sol se viera más brillante que todos los días y las nubes creaban divertidas figuras que al final parecía que me sonreían. Era un día perfecto y mis pensamientos eran tan puros que olvide el propósito real del viaje dandome así una oportunidad para imaginar.

Mi madre me levanta temprano en la mañana para que me prepare porque mi papá [que realmente era mi padrastro, pero como estuvo conmigo desde pequeña, me siento en la libertad de decirle "papá"] nos llevaría a dar una vuelta por la isla. Como era de esperar, yo ya estaba despierta y lista antes que mi mamá y mis hermanos llegaran a mi habitación. Yo amaba ir a pasear por eso nunca podía dormir la noche antes de salir. Mami, tenia una guaguita tres potes que aunque era viejita se veía como nueva y nunca nos dejo a mitad de camino. En ese automovil íbamos mis dos hermanos menores, mi abuela, mi mamá, mi papá y yo; un grupo bastante grande para el tamaño del automovil pero todos íbamos tan contentos que no importaba ir apretados o en la falda de mi abuela. Desde Gurabo hasta Cabo Rojo, mi madre y mi abuela nos contaban a mis hermanos y a mi grandes historias de indios, españoles, hadas, fantasmas y buenas personas con finales felices como los cuentos de hadas.

Cuidado, vas a chocar! volví a la realidad. Estoy en un tercel gris, hacia un bonito día. Me lamento una y otra vez no andar con mi cámara para retratar tan lindos paisajes. Mi madre no es la que conduce sino mi suegra, a mi lado no estaba mi abuela o mis hermanos. Iba de paseo pero un paseo donde nadie hablaba ni imaginaba grandes historias. Ya no tengo 7 años, tengo 19 y ya no puedo continuar imaginando historias porque ya estoy viviendo una.