viernes, 6 de septiembre de 2013

"Ay bendito"

    Hoy es uno de esos días donde mis años se dejan sentir.  “Mira nena, cuídate. Tú piensas que es relajo. Mírame a mi”  y cuando los años dicen a dejarse sentir, traen consigo todos esos achaques de los cuales siempre me advirtieron y jamás hice caso porque yo [pensaba que era] soy muy joven pa’ eso.  Pero aquí están,  susurrándome al oído. Colesterol alto, alta presión, problemas con la tiroide. Ahora todo es pastilla viene, pastilla va, cita aquí, cita allá, ¿Qué no tienes plan privado? En un mes la cita entonces… 

    “Tienes que comer mejor”  Lo intentaré, compré frutas, mucha agua, cambié la forma de adobar carnes pero ¿Qué hago cuando la vecina hace unos burgers riquísimos? ¿No comer? Así no se puede pedir la estadidad, no se puede.  No carnes rojas, No sal, No azúcar… Entonces, ¿qué carajos voy a comer? ¿Lechuga y tomate todo el día? TENGO que sobrevivir  y sobrevivir bien todo esto.

    Dieta comming son, so a  ver como poco a poco dejó de ser esta belleza plus tropical.

    Al toro por los cuernos, así que manos a la obra que aún me quedan muchas cosas por hacer y muchas historias por contar.

lunes, 26 de agosto de 2013





                             No soy capaz de mover mis dedos para decirles lo que realmente quiero…. 

martes, 6 de agosto de 2013

Nada es tan malo como parece


Partiendo de las Leyes de Murphy;  una joven escritora reúne sus experiencias como madre soltera y a su vez estudiante de pedagogía, para demostrarnos que nada es tan malo como parece. Si alguna vez tu hijo/a entró a una tienda por departamento y gritó a viva voz “¡Mamá, me estoy cagando!” o si le diste una crayola para que se entretuviese un rato y en segundos creó toda una obra de arte en la pared del apartamento rentado definitivamente tienes que sentarte a leer Nada es tan malo como parece, pues al final  del día son más de uno los padres que pasan por situaciones como ésta.
 Angélica Berríos, escritora de Nada es tan malo como parece, nos comparte sus anécdotas, frustraciones, sueños e ideales a través de  una escritura simple y autentica. Es imposible no reír o llorar, no decir “yo pasé por eso” o simplemente pensar “wow”, está mujer es mi héroe”. No dudo que objetivo principal de Berríos para con su libro era compartir sus experiencias más allá de su familia y amigos. Sin embargo, para los lectores de Nada es tan malo como parece  es mucho más, son la esperanza de ver que hay madres  que se dan día a día esa difícil pero no imposible tarea de formar mejores ciudadanos/as para nuestro  país con principios de igualdad, equidad, amor, pero sobre todo de lucha.
Conozco a Angélica y a su familia, desde hace más de una década y debo admitir que jamás pensé que se fuese a convertir en la mujer que es hoy, mucho menos que tendría en mis manos un libro suyo. A aquellos que me conocen saben lo selectiva que soy para lo que leo, y casi nunca se logra colar entre mis lecturas algo de motivación o  experiencias personales pero Nada es tan malo como parece, fue mi gran excepción. Esa forma tan particular y real con la escribe Angélica fue la razón principal para sentarme a conocer y disfrutar esas experiencias de madres que están de madre. Nada es tan  malo como parece, me hizo llorar y reír de una sola senta’ como dicen en el lenguaje popular, debo admitir que antes de pasar la página número veinte (20) ya había experimentado lágrimas, risas y una admiración infinita a Dali, quien como bien la describe Angélica en su libro, es su ángel en la tierra.
Dos niñas, diferentes personalidades, un mundo lleno de obstáculos, gastos y más gastos, clases en pueblos diferentes,  cientos de sacrificios pero a su vez cientos de sueños, un millón travesuras y al final del día una sonrisa con un abrazo acompañados de un Te amo, mamá… Definitivamente nada pero Nada es tan malo como parece sino ¡pregúntenle a Angélica!
Para conseguir una copia de Nada es tan malo como parece pueden comunicarse al (210) 556- 9226 o buscar en Facebook: Nada es tan malo como parece.  Luego  me cuentan qué tal!








miércoles, 22 de mayo de 2013

Con la muerte en la espalda


     Siempre tenemos la imagen. Siempre… El que diga lo contrario, ¡Miente!. Yo siempre la tuve, a pesar de no saber cómo llegaría; sabía cómo sería. Ella venía a mi cabeza en los momentos menos esperados.

     Ahí está de nuevo. ¡Maldita imagen! Es tan real que no sé cuál es cuál. 

     Es de noche, estoy con algunos amigos… “Oye, te toca éste round a ti”  tomo lo que queda en mi vaso, tomo mi cartera y me voy. “Dame 4 cervezas, por favor” y justo cuando voy a sacar el un billete para pagar escucho el “¡Bang!” Apenas podía entender que pasaba… gritos, histeria, todos corrían de un lado a otro. Mi vida pasó en segundos delante de mí. Me voltee y antes de lograrlo completamente se escucha otro “¡Bang!” Esta vez no pude escuchar gritos, o personas corriendo de lado a lado; esta vez el impacto de la bala entrar y salir de mi cuerpo. El tiempo se detuvo para ir en cámara lenta, vi como caía lentamente al suelo.  De lejos pude verlos llorar y con un simple gesto les dije adiós…

     Siempre hay una imagen, todos la sabemos, todos la vemos y todos la sufrimos porque todos de una forma u otra sabemos cómo moriremos…

“Déjate de hablar de muertos…”
”Si, mejor ve y búscate otro round que te toca”            
“jajaj ustedes, jamás me entienden… las busco ahora”

BANG!

“Nooooo” 

lunes, 6 de mayo de 2013

Anoche fue la noche


    ....que jamás sucedió…

    Sangre de tu sangre se apodero de mi deseo y lo hizo cautivo de su piel. ¡NO! ¡NO! Salían de mi boca en repetidas ocasiones, pero el roce de sus labios y esas manos divertidas sobre mi cuerpo fueron más fuertes.


    Mi ropa quedó atrás en el suelo, mientras yo gemía de deseo, mientras me humedecía con  su entrada y salida de mi cuerpo. Me entregué y dejé escapar mi cuerpo en  la búsqueda de placer.

    Deseé la sangre de tu sangre y en lugar de ser la culpabilidad la que habité mi cabeza, es el deseo con la extraña búsqueda de un ¡Más!

    Anoche fue la noche que jamás sucedió… Anoche me convertí en un solo cuerpo con sangre de tu sangre. Anoche me dejé vencer por esa ternura y sentido de aventura que sólo puede un adolescente ofrecerle a una mujer como yo.

    Por primera vez, alguien menor, alguien al que debía guiar por la ruta entre mi boca y mi sexo; alguien que coqueteo con mis pezones hasta llevarme a la cima, alguien al que quiero de vuelta en mi cama otra noche. Alguien que para mi desgracia es sangre de su sangre.






viernes, 19 de abril de 2013

Mi subconsciente me habla


Set clichoso de típico “Talk Show”, con colores pasteles. Cámaras, cables, luces intensas, muebles al centro.

Camarógrafo: Vamos al aire en 3…2…1…

Presentadora: Buenas Tardes, Puerto Rico. Bienvenidos al programa #1 de la televisión puertorriqueña

Aplausos del público

Presentadora: Hoy tenemos un programa es-pec-ta-cu-lar. Hoy tendremos como invitados dos jóvenes que están dejando mucho de qué hablar. Démosle la bienvenida a Yadiel y Omar.

Aplausos. Algarabía por parte del público. Entran los jóvenes. Ambos con mahones unas tres tallas más grandes, tenis blancos y camisas de cuadros abiertas con una camisilla blanca debajo, cadenas de oro y con medio embase de gel en su cabeza. Saludan a la presentadora efusivamente. Y se sientan en el mueble del lado.

Presentadora: ¡Wow!, ustedes sin son amados por el público. Miren como les aplauden.

La Cámara #2 poncha al público. Aplausos, gritos, silbidos.

Yadiel: Es que vite’, nojotros somos de nuestro fan.

Omar: Eso e’ así.

La cámara #1 toma de todo el set, luego pasa a hacer una toma de medio.

Presentadora: Bueno, sabemos que están sonando por toda la isla y que pronto van comienzan su gira por todo Estados Unidos. ¿Cómo se sienten de todo este éxito?

La cámara #1 toma de medio a los dos artistas.

Omar: Ante que to’ tenemo’ que darle, gracia’ a papito Dioh’ que sin él no estaríamo’ onde’ estamo’ y pol su puesto a nuestro productol que nos ha puesto bien a’lante. Nosotro no sentimo bien felice de to’ lo que no está pasando. Ya comenzamos nuestra gira la próxima semana promocionando nuestro nuevo sencillo “Mami, mami”, allá afuera en los nuyores.

La cámara #3 toma de cerca a Yadiel.

Yadiel: Como dice Omal, estamos sumamente content con lo que no está pasando. Sabemos que vienen mucha cosah buena pa’nojosotros.

Presentadora comienza a mirar el reloj que lleva en la mano Yadiel. Cambia a  la cámara #1  que está ponchando  a la presentadora mirando sospechosa el reloj. Cambia a la cámara #2 que está  ponchando al público que  se pregunta qué le pasa a la presentadora. Cambia a la cámara #3 que está grabando de cerca a Yadiel.

Yadiel: y pa’ lante to’ el tiempo. Pa’ atrás ni pa’ cogel’ impulso. Con el de allá arriba (señala al techo) por delante.

Aplausos. Cámara va hacia el público  y se ve  Algarabía del público. En el público se ven carteles con mensajes como “Yadiel, tu eres mío”, “Omar, casarte conmigo”, etc. Cambia a la cámara#1 con un tiro amplio.

Presentadora continúa mirando el reloj de Yadiel.

Presentadora: jajaj, Yadiel, ven acá. ¿Tú me puedes decir la hora?

Cambia a cámara #3 que hace una toma de cerca a Yadiel. Yadiel se comienza reír nervioso y mira a su reloj; mira a omar y se ríe. Mira nuevamente su reloj.

Yadiel: ¿Tú sabe que este e un relo  caro veldad?

Cámara #1 con un tiro amplio.

Presentadora: Lo sé, por eso quiero que me digas la hora, no sé si se lee igual.

Yadiel continúa nervioso.

Cámara #3 toma de cerca la presentadora.

Presentadora: Nos tenemos que ir a una pausa comercial y regresamos con Yadiel y Omar.Vamos a ver si Yadiel se atreve a decirnos la hora.

Música de salida. 

Camarógrafo: Estamos fuera del aire.

Presentadora: ¿Tu reloj no sirve verdad? Publico, El reloj de Yadiel no funciona

Público: ahhhhh

Presentadora se levanta y sale del set, camina  hacia el público.

Presentadora: Por favor, alguno de ustedes que le regale un reloj a este muchachito.

Algarabía en el público

Joven del público: Toma, toma el mío (mientras se lo quita)

Yadiel: jajajaj nojotros somo del nuestro público ma’, viste nos ayudan y to’

Yadiel se levanta y va donde el joven del público y lo saluda. Yadiel se voltea y mira a la presentadora con una sonrisa picara.

Yadiel: Ahora te puedo decil la hora ma’…

Todo se ve negro.

Kariana: ¿La hora?

Se levanta de su cama de forma brusca con una respiración agitada.
Kariana: ¡Carajo! Me cogió el día. La alarma no sonó. ¿Qué hora es? Si no llega a hacer por el sueño, jamás me levanto. Demonios, ¿Qué le pasó a mi celular?






viernes, 12 de abril de 2013

Entre príncipes y superhéroes


    A pesar de tener mucha imaginación jamás llegué a creer en superhéroes y mucho  menos en príncipes azules, lo que me hace la mujer con la peor infancia del mundo. ¿En que solía creer? En llegar a la luna, en sembrar árboles, el ser dueña de mi propia biblioteca, ser cantante o periodista; pero jamás, una princesa. No sé porque no fui como las otras chicas… quizás porque era la gordita de espejuelos a la que todos querían por ser “nerd” y “cool” (mezcla difícil de encontrar en los 90’) pero a la que nadie le haría caso, por lo que tenía suficiente tiempo para imaginar cosas mucho más grandes que el encontrar el príncipe azul con el cual tener el  clásico “..Y vivieron felices para siempre..”  que a su vez en las noches sería algo así como un superman.

    Yo, la diferente siempre.  Se me hizo tan complicado el verme como toda una “señorita”. Es más, aún se me hace difícil, eso de combinar la cartera con los zapatos; el no usar tenis todo el tiempo, el peinarme y por supuesto el lograr entender que colores se usan en cada temporada. No se crean ser mujer  es todo una odisea porque además de tener en cuenta todo lo anterior mencionado, tienen que tener el perfecto balance entre monja y una puta en la cama. Ajá, todo es tan complicado. Pero regresando al tema de princesas, príncipes azules y superhéroes, debo admitir que el no creer en esas cosas me ha hecho una peor persona.  Te preguntaras,  ¿Por qué? Simple,  a estas alturas no encuentro lo que quiero en un hombre, porque jamás me he puesto a pensar que es exactamente que quiero y en cuanto a los superhéroes;  no tengo la suficiente fe para creer en que un hombre o hombres pueden cambiar al mundo.

    Como dicen por ahí “Jamás es tarde, si la dicha es buena”, pues ha llegado mi momento, voy a imaginar lo que jamás imaginé.

    Mi príncipe azul, debe alto, gordito,  tu sabes hay que tener fuerzas para estar con una “curvy girl”. Debe ser latino para que su sangre se encienda con el ritmo del tambor. También tiene que ser un hombre apasionado, todo un aventurero y sobre todo, tiene que tener imaginación. No le debe temer a los monólogos matutinos acerca de que tan mal se ve el cabello, tiene que abrazarme en las noches de lluvia sin razón alguna. Este príncipe tiene que besarme frente a todos, tener el coraje de hacerme el amor en cualquier lugar y el de tomar mi mano  para dejarme saber que es sólo mío cuando vea que una mujer lo mira con deseo. Quiero que  me escriba canciones, que me intente regalar la luna con un beso, quiero que me ame  y me lleve al altar.

    Ufff. Qué cosa tan complicada, el imaginar un hombre que no existe y jamás existirá fuera de este absurdo escrito acerca de lo que jamás imagine. Claro, la búsqueda hace el recorrido más colorido y lleno de diversión (tu sabes sexo, drogas y rock n’ roll). Vamos a ver qué tal con esto de los superhéroes.

    Primero, quiero que mi superhéroe sea una mujer. Estoy cansada de que los mejores superhéroes sean hombres. Mi superheroina, no tendrá armas, ni usará fuerza bruta para combatir el mal; usará citas de los mejores escritores, redactará los mejores discursos y logrará que los ricos compartan su riqueza con los pobres, erradicando completamente el hambre en el mundo. Ella  logrará derrocar las dictaduras de todo el mundo. Unificará a toda América,  hablara con el Dios de los cristianos de ser necesario para que todos crean en la igualdad, para que sea permitido amar sin importar el sexo. Mi superheroina, será mi amiga, mi confidente,  mi amante de ser necesario, será la que libere a todo un pueblo de la ignorancia que los arrastra hasta la desgracia.

    ¿Superheroina o príncipe azul? ¿Amar o luchar? Basta de imaginar, debo comenzar a probarme atuendos, porque mi superheroina debe salir a la calle esta misma noche. La lucha apenas comienza…

domingo, 31 de marzo de 2013

Divagando


    No suelo hablar de mis debilidades, defectos o frustraciones pero, ¿Quién realmente puede? Claro, es mucho más fácil hablar de lo bueno que somos en miles de cosas, que hacer un pequeño énfasis en eso que no nos sale tan bien.

    Llevo casi 8 años en una relación que muchos creerían “perfecta”, dejándome ver como la Gurú-gurú en cosas de amor y sexo… la realidad es que no soy nada de eso; meto las patas a cada rato, lloró de frustración cuando no me entiende, odio el sexo anal, aún no me acostumbro a compartir el silencio, mi café y mucho menos el control del televisor.

    Me encanta leer. Es lo que más disfruto en  la vida luego del café y el sexo, pero como me molesta que venga alguien hablarte de libros que no conoces y  muchos consideran las obras maestras de la literatura latinoamericana. Claro, esto con todo el propósito de hacerte ver como una idiota que no sabes nada de la “buena literatura”.  Literalmente me molestan, por no decir me encabronan. ¡Al carajo! No,  no me he leído El Quijote, pero he leído miles de libros que me han logrado enamorar con el pasar de cada página, que han logrado que me sienta un ser más íntimo del escritor que tú. Ah, y a ustedes que se alaban al decir que su escritor favorito es Paulo Coelho, déjenme decirle que ¡Al Carajo, ustedes también! No es que él sea el peor escritor pero por Dios, hay mejor literatura y eso no incluye las 50 Sombras de Grey o Twilight  que de hecho tengo todo el derecho de criticar porque las leí para poder hacerlo.

    Terminé la universidad y claro que quiero continuar estudiando, también tengo planes de tener mi propio negocio, pero por favor paren de preguntarme cuándo encontraré o buscaré un empleo según mi nueva profesión, por qué, ¿saben qué? Me exigen experiencia y ¿cómo tendré experiencia si no me ofrecen empleo?

    Ay, me encanta como escribes, hace mucho no escribes historias… creo que deberías escribir tu propio libro, enserio tienes talento para escribir. Sí, yo sé que tengo talento, pero desmotiva tanto el no tener tiempo, el que te alaben pero no te lean constante y que  gente que escribe idioteces tenga libros sólo porque su vagina tiene un letrero gigante que dice: “Hasta el fondo, por favor”.

    Soy un asco con el inglés, vaya si que lo soy… odio tener que hablarlo. Cada vez que llega un gringo a la tienda maldigo el día en que me aferre a un sólo idioma. Ahora no intentes hablarme en inglés pensando en que me harás pasar un bochorno, porque lo entiendo perfectamente y en el intento podrás llevarte un ojo morado a casa.

    No, al contrario de lo que muchos piensan no odio a la humanidad; la humanidad me odia a mí,  que es diferente. Crear una burbuja que límite quien se acerca o quien no, me ayuda a mantenerme a salvo de malos ratos, desilusiones e hipocresías.

  Disculpen todo el odio y las incoherencias que puedan haber leído, pero sacar todo lo que constituya una barrera al momento de escribir debe ser eliminada.  Mi mente ya está en blanco y mis dedos ya se han ejercitado con el teclado, estoy lista para hacer las paces con mi imaginación y comenzar a ¡crear!

miércoles, 30 de enero de 2013

Anoche


En ocasiones la mejor manera de sacar las cosas del sistema es hablando. Sin embargo no soy tan buena con las palabras, al contrario de lo que muchos puedan pensar.

 Soy Marcela, apenas acabo de culminar mis estudios en medicina. Aún no tengo hijos pero tengo una familia que me ama y lo tengo a él. Bueno, la realidad es que ya no sé a quién tengo o no.

Son apenas las 7:00 am y no tengo la valentía suficiente como para salir de aquí. Debo llevar al menos cuatro horas encerrada en este asqueroso lugar. Intento recrear los hechos en un orden lógico pero se me hace imposible.

Ya habíamos llegado a casa de mis padres, él se quedaría conmigo sólo por esta noche.  Hablamos de cosas insignificantes hasta que el sueño nos ganó. No sé cuando tiempo habíamos dormido, pero no fue hasta que sentí demasiado peso sobre mi cuerpo que me percate que ya no estaba soñando. Él intentaba matarme.

El  simple hecho de ver lo que me hacia me mataba por dentro lentamente. Saque fuerzas de donde no las tenía y logré sacarlo sobre mí. Desde ese momento se me hace imposible saber que paso en el orden exacto. Él  golpeo todo mi rostro una y otra vez, sin importar mi  llanto entre los gritos que le pedían que me dejara. “Por favor, déjame, ¿Qué tu me haces?, por favor” Suplique tantas veces… Pedí ayuda pero nadie me escuchaba o no me querían escuchar.

Logré salir, corrí, me escondí y aún no sé qué carajos debo hacer; aún está arriba y yo estoy escondida llorando e intentando comprender que paso. ¿Qué paso? ¿Qué le hice? Cierro los ojos y recuerdo su rostro  lleno de ira levantando su mano y otra vez para golpearme. Los golpes dejaron de ser golpes para transformarse en odio, en resentimiento, en dudas…

No tengo un plan, pero pronto lo tendré... por ahora sólo debo salir de aquí.

domingo, 6 de enero de 2013


    Quería no dejarme llevar, pero sus palabras son mucho más fuertes. Llevamos horas tomando, nos miramos constantemente, pero nadie se fija en nuestras miradas. Siento su mirada sobre mi hombro, me volteó y sonrió de esa forma pícara que solemos hacerlo nosotras. No queremos intercambiar palabras pero mi cuerpo quiere explotar. Creamos una conexión, intentamos ignorarla pero ella fue más fuerte. Buscamos la excusa, nos acercamos,  la conversación comenzó a subir de todo hasta que no pudimos más, ignoramos la gente, se dejó de escuchar la música, nos acercamos, nos tocamos, justo cuando nos acercarnos para besarnos la magia se rompió.  Todos llegaron, ¿habrán sospechado? No creo, pero aún el aire está tenso. “¿Por qué me dices esto ahora?” Me pregunta; mi silencio fue mi mejor respuesta. Porque la realidad es que no sé. ¿Miedo, quizás? ¿Respeto? No sé ,pero quiero meterme en su cama y descubrir lo que su esposa no se atreve. 

    Puedo leer los labios, puedo descifrar que tan intenso está el aire, puedo identificar esos deseos que se esconden y salen a pasear sólo por una noche... En silencio fui testigo, en silencio quise ser yo la del papel principal, en silencio tomé notas, robe tu historia e hice mio, tu deseo. 


lunes, 16 de julio de 2012


El tiempo corre,
puertas se cierran,
ventanas se abren,
oportunidades llegan,
sueños se deshacen,
pero aún me encuentro aquí,
a la espera de las migajas de aquello que debió ser y jamás fue… 

sábado, 5 de mayo de 2012


  


         Abril fue un mes que literalmente voló. Entre cumpleaños y trabajos de la universidad mi mente no pudo volar, aunque ganas no le faltaron. Este mes mi hijo cumplió 3 años, que a la verdad pasaron volando. A veces lo quiero matar, pero verlo sonreír me hace el día. Durante este mes, mi odio hacia la regla creció, ¿tú sabes que es tener un aniversario en regla? Eso debería ser ilegal.  Soy mujer y como tal necesito sexo y la regla llega justo cuando no es a ella a la que buscan por esos lares. En fin, fue un mes bueno, lleno de sonrisas y mal sabores, pero se gozó. Janguie con las Diablas, pase tiempo de calidad con mi familia  y me disfrute “Mi nombre es Jamaica” de José Manuel fajardo.

      Es curioso, tuve la oportunidad de escuchar a José Manuel Fajardo en una conferencia de prensa en la Universidad Sagrado Corazón hace dos años y aunque ya había escuchado acerca de su trabajo literario no fue hasta ese momento que sentí la necesidad de leerlo. Es un hombre sumamente inteligente, con los pies en la tierra y sobre todo con mucha imaginación. Además su esposa se llama Karla y ya con eso me cayó mejor. Busque, busque  y busque y no encontraba nada. No fue hasta el año pasado en el “Festival de la palabra” que pude encontrar uno de sus libros. “Mi nombre es Jamaica”, es uno de esos libros que solemos ignorar por el título, pero que compramos por el escritor. Pero ¿saben qué? Este libro es de las mejores cosas que me he leído en los últimos meses. Es un excelente trabajo donde Fajardo logra llevarte de Tel-aviv a Paris, de Paris a Perú y de Perú a España. Con las historias de guerras, locuras, amores y persecuciones judeocristianas. Si quieren pasar un buen rato, vayan y cómprenlo, pero por favor  no esperen hasta el próximo abril, mientras yo creare seductoras miradas que terminen sobre un colchón.

viernes, 20 de abril de 2012

No fue un sueño...


Hubiese pensado que todo fue un mal sueño, de no haber recibido esa llamada. Eran apenas las 6:00 am y escuche, ¿Estás bien?, me enteré ahora de lo que pasó. Lamento mucho su muerte. No pude reconocer la voz con facilidad, me dolía mucho la cabeza y aún no comprendía del todo que pasaba. En ese preciso momento mire mis pies. Aún tenía los zapatos puestos, estaban llenos de tierra; mis manos tenían moretones y mi ropa estaba rota con manchas de sangre. Me tomó unos instantes darme cuenta que no fue un mal sueño, sino una terrible realidad. Todo era un rompecabezas que no lograba unir por falta de piezas, pero la ansiedad y  un dolor intento en el pecho me obligaba a llamarla. Era hora de saber si estaba viva o no.

(Ring… ring….ring…) No contestó.  No me tome ni un minuto cuando me encontraba corriendo por toda la carretera. No quería escuchar nada, solo correr hasta donde ella estaba, sin embargo pude escuchar varias veces la gente decir “bendito, tan joven y tan loca”  Mi aspecto no era el mejor, pero definitivamente no estaba loca. Luego de caminar  por unos 20 minutos llegué. Un policía me intercepto en el portón, “Te estábamos esperando. Necesitamos que nos cuentes que pasó”.  No necesitaba buscar más, caí al suelo y comencé a llorar. Entre sollozos solo fui capaz de preguntar, ¿Ella está viva?

Jamás me contesto, me ayudo a levantarme y me llevó en su patrulla al hospital. “No pudo ser yo, quien hable contigo de lo que pasó. Vamos a que te atiendan y luego le cuentas a los policías que investigan el caso” Dejé que las enfermeras me cogieran e hicieran conmigo lo que quisieran. Yo no era capaz de sentir dolor, solo experimentaba rabia e impotencia. Luego de varios exámenes, llegó el momento que esperaba. “Cuéntame todo lo que pasó”  

Era tarde en la noche, siempre íbamos a esa farmacia a comprar cigarrillos. Esa vez recuerdo que le dije: “Miranda, no vayas ahí mejor vamos a comprarlos en otro sitio” ella sonrió y me dijo “acá están más baratos” Me despedí a la prisa de las demás chicas y caminé lo más rápido que pude para estar a su lado. La distancia de donde estábamos hasta la farmacia era bastante, por eso me tomó un tiempo alcanzarla. Cuando la alcancé, comenzamos a hablar de cosas irrelevantes, lo que queríamos era matar tiempo y llegar ya. Justo antes de llegar teníamos que pasar por un pequeño basurero muy oscuro. Jamás pensé que podía ser peligroso estaba tan cerca de la farmacia. Cuando pasamos por ahí un hombre alto, gordo, de tez morena, pelo largo y aspecto repugnante dio un salto y nos agarró por el brazo con fuerza. “¿A dónde van ustedes señoritas?” intentamos salir de sus manos pero era imposible nos agarraba fuerte. Gritamos, gritamos pero nadie nos escuchaba.

Él  tenía todo preparado. Nos amaró en lo que parecía unas camas y comenzó a tocarnos. Cada vez que se nos acercaba pasaba su lengua por nuestro cuello. Nos escupió la cara y nos decía que era hora de que nos comportáramos como lo que éramos. “Tú vas  a ser  la primera” señalándome. Grite lo más que pude, él rompía mi ropa mientras sujetaba mis piernas con sus muslos. No tenía idea de cómo podíamos escapar. Miranda le gritaba, lo insultaba, gritaba pidiendo ayuda pero  al parecer nadie nos escuchaba. Su miembro se endureció y quería ponerlo en mi boca.  Mientras forcejaba para que abriese mi boca, me apunto con una pistola. No quería morir. Abrí mi boca. Miranda continuaba gritando. Lo mordí. Él comenzó a gritar, Miranda continuaba gritando, logré soltarme. Busque a Miranda. “Veté. Yo intentaré salir como pueda, busca ayuda a nos matará a las dos”

No me quería ir, no quería dejarla ahí pero ella tenía razón, tenía que buscar ayuda.  Salí corriendo, apenas cuando pude voltear la cara pude ver cómo le pegaba. Busque ayuda, se los juro, la busque. Nadie me creía, ni siquiera ustedes. No sé como llegue a mi casa, no sé qué paso. Por favor, díganme como esta ella. (Se escucha una cortina de hospital rodarse) “Estoy bien, sabía que no me ibas a dejar”.

“Ella está bien. Muy delicada de salud,  los golpes que recibió le han causado mucho daño. La cajera de la farmacia donde fuiste a pedir ayuda, nos llamó  y nos confirmo que todo lo que decías era cierto. Ese hombre era su papá y ella sabía todo lo que les iba a pasar”  No me importaba lo que el oficial me decía, no podía parar de sonreír al saber que ella aún seguía con vida.

miércoles, 4 de abril de 2012

Sebastián


Porque detrás de cada historia hay un pequeño paralelo con la realidad…..

Estoy cansada de ver como señalan a un inocente.  En ese momento era una  niña, pero podía distinguir entre lo que estaba bien o mal, y señalar a un inocente de tal suceso está mal. Yo no soy la culpable, pero estuve presente y eso es razón suficiente para que me puedas señalar a mí en lugar de a ella.
Fue apenas hace dos años, mi novio era amigo de mi mamá y ella dejaba que me visitará siempre y cuando le llevará algo para “hacerla feliz”. Mi papá  no podía enterarse de nada, porque eso lo llevaría a solicitar la custodia de mis hermanos y la mía. Lo que pasaba dentro de mi casa esos días allí se quedaba. Ese fin de semana mi mamá debía quedarse con nosotros, pero le pidió a  papá que por favor buscara a Sebastián, mi hermano menor, y lo llevará con él, pero él no pudo.  Con Ana, mi otra hermana menor, no había problemas, pues una vez se quedaba dormida no despertaba en toda la noche. Pero Sebastián no, el siempre estaba pendiente a lo que pasaba para contarle a papi y así lograr que nos fuéramos con él.
Como el plan no funcionó, le pedí a Ramón,  mi novio que llegará  un poco más tarde para que mami tuviera tiempo de dormir a mi hermano menor. Ramón era mi novio hace algunos meses, mi mamá me lo presentó y aprobó nuestro noviazgo desde antes de empezar. El me llevaba 20 años, pero eso no me importaba.
A eso de las 10:30pm llegó  Ramón. Mami lo recibió con alegría, sin embargo una vez le dio su paquete se olvido que había llegado. Todo era normal. Mami se encero en el baño por unos minutos en lo que encontraba la felicidad. Ella se cuidaba de que no la viera, pero no sabe que siempre era yo quien botaba fuera de casa las jeringuillas con las que se inyectaba. No la culpo, aún así nos amaba, aunque a Sebastián no mucho. Él era el favorito de papá.
Me quedé con Ramón en la sala, mientras bebíamos unas cervezas y él fumaba. Yo me emborrachaba rápido, aún no tenía “resistencia” como decía él.  Mami, estaba  muy drogada, jamás la había visto en ese estado. Inclusive se dio una línea con Ramón delante de mí, cosa que nunca hacía. Yo quería probar lo que tanto ellos le gustaba, pero ella no me dejaba;  solo podía beber.
  Entre las drogas y el alcohol todo se salió de control y mami olvido que mis hermanos estaban en casa y subió el volumen del radio muy alto. Sebastián se levantó y se asomó por las escaleras.  No sabemos cuándo tiempo pudo haber estado allí, pero fue lo suficiente como para gritar “Se lo voy a decir a papá”. Él subió corriendo al cuarto de Ana y se escondió. Ví el miedo en los ojos de mami, pero  ella no pudo hacer nada más que comenzar a llorar.
La idea fue de Ramón.  Él subió y fue al cuarto de Ana, detrás de él estaba yo. Comenzó a gritarle a Sebastián de que si decía algo, lo mataría. Sebastián comenzó a llorar y a gritar que quería irse con su papá y fue ahí cuando Ramón agarró lo primero que vio y le pegó.  Vi la sangre correr por su cabeza, comencé a llorar. Lo golpeó fuerte y votaba mucha sangre, se mareo y se dio nuevamente en la cabeza.  Ya no respiro más. Sebastián murió en la cama.
No sabíamos que hacer, ni que decir. Todos estábamos nerviosos.  Tuvimos que llamar a abuela  y contarle que paso. Al principio solo pude escuchar gritos por el teléfono,  luego era ella quien nos decía que nos calmáramos. Limpiamos todo. Ya habían pasado casi tres horas. Ramón se fue, pues no podían verlo allí en caso de que fueran a investigar que había pasado. Mami tomó a Sebastián y lo llevo al hospital. Llego gritando y pidiendo ayuda tal y como abuela le dijo.
-¡Dios mío! ¿Qué le paso a este niño?
- Se cayó de la cama. Doctor, por favor salve a mi hijo.
Fue la última vez que vi el cuerpo de Sebastián antes de su funeral.  Yo tenía prohibido hablar,  tuve que vivir en casas de personas extrañas. Aún no se sabe quien lo hizo o al  menos la policía no sabe.

Hace poco leí una historia de algún detective con poco sentido literario, hablando de cómo ayudo a resolver un caso de un niño asesinado.  Hoy yo me tomo el atrevimiento de intentar recrear ese momento con lo que leí, con lo que vi, con lo que sentí.  Todo es ficción. Cualquier paralelo con la realidad fue un broma que me jugó la imaginación.

domingo, 1 de abril de 2012

Gorda y feliz


Comenzaré afirmando lo siguiente:

“Soy gorda

y feliz”

Toda la vida intenté llegar a ser el estereotipo correcto de lo que es una mujer hermosa y atractiva. Sin embargo jamás pude entrar en unos pantalones “size” 5 y mucho menos en una camisa “small”. Créanme lo intenté hice cantidad de ejercicios y dieta, pero jamás lo logré. Fue precisamente durante ese proceso donde abrí los ojos y entendí que no cumplir con las exigencias de una sociedad no me hace menos, al contrario me hace diferente y hasta cierto punto interesante.

Hace algunos días encontré quizás por accidente o por cosas del destino una página dedicada a la mujer obesa. Me resultó curioso y digno de admirar ver mujeres mostrar su verdadera belleza. Está página tiene como misión ampliar la definición de belleza y cuando digo ampliar me refiero en todo el sentido de la palabra. Adipositivity.com nos presenta imágenes de mujeres hermosas, delicadas, elegantes y sobre todo felices con su cuerpo. Mismo que muestran sin miedo y con gran orgullo.

Eso que dicen por ahí de que la belleza es relativa, tiene algo de cierto. Es imposible que un hombre no logré enloquecer al ver la verdadera esencia de ser mujer. Esa esencia que trae consigo grandes piernas, jugosos muslos, labios carnosos y enormes senos. ¿Acaso no es ese el sueño de todo hombre? ¿Cuándo se dio el cambio de carne por huesos? Los invito a que visiten www.adipositivity.com y puedan ser testigos de una belleza natural.

Y como leí hace poco por ahí
"al carajo la sociedad con su concepto de belleza"

sábado, 17 de marzo de 2012

En el ojo del huracán


Terminé y me siento orgullosa de poder gritar a viva voz, que Puerto Rico al igual que otro país latinoamericano, tiene literatura. Mientras cursamos la escuela superior o las clases de literatura en la universidad es poco lo que nos muestran de nuestra literatura, sin embargo hoy tuve la gran oportunidad no tan solo de redescubrir escritores puertorriqueños, sino también de enamorarme de nuevos nombres, nuevas ideas, nuevos talentos. “En el ojo del huracán” es la nueva antología de narradores puertorriqueños al cuidado de Mayra Santos –Febres y Ángel Darío Carrero. Con esta nueva antología publicada en el 2011 por la Editorial Norma, pretende establecer el hecho de que Puerto Rico no solo cuenta con grandes escritores, sino también que tiene literatura. La antología cuenta con escritores conocido como: Juan Carlos Quiñones, Yolanda Arroyo Pizarro, Janette Becerra, entre otros. “En el ojo del huracán”, no cuenta con un tema en particular, sino que le brinda la libertad al escritor de transportar al lector a diferentes lugares con el comienzo de cada historia.

Gracias a esta antología eh podido disfrutar de un buen rato junto a 24 escritores que me han hecho afirmar mi gran amor por mi lengua y mi país. ¿Mis favoritos? “Fahrenheit” de Yolanda Arroyo Pizarro (me despertó un gran interés en continuar leyendo su obra), “El Mundo está en llamas” de Rafael Franco Steeves (escritor de uno de mis libros favoritos, “El peor de mis amigos” Léanlo), “Ayín” de Damarys Reyes Vicente y por último y no menos importante “Fe de ratas” de Vanessa Vilches Norat.

Esta antología es un excelente libro que todos deberíamos leer y tener. Los invito a que saquen un ratito, visiten su librería favorita y adquieran este libro.

jueves, 8 de marzo de 2012

La historia que me permite sentirme orgullosa de ser mujer

Esta es la historia de un triunfo, incluye barcos, olas gigantescas, lágrimas, decepción, odio y alegrías. ¿Piratas? No, en esta historia no hay espacio para hombres.

Cuando cayó la noche todas en el puerto se dividieron, algunas fueron al norte y otras al sur. La mayoría de las embarcaciones estaban listas. ¿La misión? Atacar todo aquello que se mueva en el mar hacia la isla. Esta guerra se detendrá desde el agua; así hombres y niños estarán a salvo en tierra firme. ¿mi posición? Aún no decido, pero mi trabajo es documentar, por eso, yo soy, la indicada para contarles que pasó aquella noche del 19 de marzo de 1911.

Una vez todas en sus embarcaciones, rodeamos toda la costa. Si alguien llegase a ver el más mínimo movimiento, lo sabremos por medio de señales y sonidos. El mar estaba sereno, Gracias a la luna la noche era clara. Todo estaba en calma, llegamos a pensar que nadie atacaría esa noche. Las horas pasaban y seguíamos en guardia. Los hombres necesitaban mujeres que pudiesen defenderlos en situaciones como estas ya que ellos les faltaba algo para luchar, alma.

La noche continuaba transcurriendo de forma tranquila, las horas pasaban y la madrugada estaba cerca. La coronel, envió varias embarcaciones de regreso a casa para que pudiesen volver la noche siguiente de ser necesario. Apenas quedaban dos embarcaciones, la de la coronel y la mía. Ella no podía abandonar la guardia y yo no podía abandonar la historia. Yo sabía que algo estaba por suceder. Claro, su embarcación me llevaba ventaja, ella contaba con casi veinte mujeres armadas, mujeres fuertes y decididas a luchar por defender sus ideas, su familia, su patria y sobre todo su tierra. En mi embarcación solo me encontraba yo, armada con lápiz y papel para poder dejar plasmada la victoria de estas mujeres.

A eso de las cuatro de la madrugada se escucha el sonido del mar dándole a la proa. Era difícil identificar qué tipo de embarcación se acercaba, ya que a esa hora solían salir las pescadoras. Le tomo a la coronel unos minutos en confirmar la llegada del enemigo. Hizo la señal, pero solo quedaba su embarcación y la mía, podía salir corriendo a buscar ayuda pero no llegarían a tiempo. Llego el momento de luchar contra las embarcaciones que se acercan. Sus tamaños eran tan grandes que podía ver con facilidad los nombres de las embarcaciones eran: discrimen, machismo y superioridad. Había llegado el momento de empuñar las armas, las voces y por su puesto el lápiz.

Fue una lucha difícil, no puedo negarlo. Tardo horas que parecían siglos, pero lo logramos, ganamos. Ganamos defender nuestras ideas, derechos, nuestra posición en la sociedad y lo más importante ganamos un espacio en la historia y en la literatura.

Hoy, años más tarde aplaudimos a aquellas mujeres que nos permitieron ser libres.

Feliz día de la Mujer, a todas aquellas que se levantan día a día a luchar por sus hijos, por sus derechos, por la patria y sobre todo por la libertad. Esta victoria es de todas.

lunes, 20 de febrero de 2012

Sonrisas en el cielo


“Liberaré un globo rojo, por cada sonrisa que logre regalar“

El objetivo: un lugar más feliz.

La meta: colorear el cielo de un nuevo color.

Se me acusa de ser mamá

Sufro lo que otras desearían sufrir, vivo por lo que otras morirían, amo lo que algunas no pueden tener… mis hijos.

¿Quién diría que ese amor me traería aquí? No fue mi culpa, él también me engaño, si yo hubiese sabido, créeme hubiese huido de allí.

Me toco escapar, correr lo más lejos que pudiese antes que estuvieran tras nuestra pista. Si supieras cuentas veces tuvimos que hacerlo.

Ahora, ¿se me acusa por ser madre o por ser una criminal? Porque, si robe, pero robe para que ellos pudieran llevarse algo a boca antes de dormir. Así como cualquier madre es capaz de amarlos antes de conocerlos, también son capaces de robar y quién sabe si hasta matar.

Te juro, que no sabía que él estaba envuelto en cosas ilegales, ¿pero que iba a saber? Si apenas lo conozco. Fui una idiota. Por favor, sáqueme de aquí. Necesito salir de aquí.

-María, tiene muchos cargos en su contra, no tan solo el de robo, sino también el de cómplice del traficante más buscado. Lo único que le puedo ofrecer son 5 años y saldría en probatoria. En cuanto a sus hijos… bueno, no creo que los pueda tener y si quiere verlos tendrá que pelear por un permiso.

(Solloza)

Yo no me arrepiento de haber tomado a mis hijos de ese maldito orfanato y llevarlos conmigo. y ¿sabe qué? Lo haría mil veces más. Ellos tienen una madre y no necesitan que el gobierno les consiga una.

(María se limpia las lágrimas)

Abogado, lo veo en la corte. Si no me escapo antes…

jueves, 2 de febrero de 2012

Color = Mi nuevo límite

Les contaré la historia de cómo mi vida de estar llena de colores brillantes, se convirtió en una gris con grandes deseos de búsqueda….

Siempre eh pensado que tanto la imaginación como los sueños no tienen límites. Y estoy segura de que ustedes en algún momento también lo pensaron o aún lo piensan. Hace algunos días Jaime me pregunta: “Karla, ¿Tú crees que la imaginación no tiene límites?” Un tanto incomoda por el hecho de que, él me conoce y sabe lo que contestaré, le contesto: “Claro que no, la imaginación no tiene límites.” El utiliza esa sonrisa irónica que suele usar cuando sabe que tiene razón en algo y me dice: “¿aja?, Pues si no tiene límites, dime un color fuera de la paleta de colores.” Debo admitir que mi mente se fue en blanco, fue como unos de esos instantes donde sientes que la maquina que verifica los latidos te confirma que se detuvieron y necesitas electricidad para revivir. Pero, testaruda al fin comencé a intentar buscar una respuesta. “Quizás si mezclamos algo de aquí con algo de allá, nos dé algo.” Mi respuesta no lo convenció del todo, “Karla, no inventes. La imaginación también tiene sus límites.” Esa última línea daño por completo la felicidad que alguna vez encontré detrás de todo lo que imaginaba.

Desde ese día no puedo imaginar… aunque pensándolo bien, ignoren eso. No eh parado de intentar imaginar ese color que derrumbe esa maldita barrera que crea un límite en mi cabeza. Desde ahora, seré Karla “la niña científica” y entre mezclas de sueños, color, deseo, pasión y gigantescas tazas de café crearé un nuevo color. Y una vez lo encuentre también habré encontrado el nuevo color para la casa.